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¿Qué hacer si tengo lesiones por VPH?

Actualizado: 7 ago 2023


Primero no te angusties, pues aunque no hay una cura, sí hay mucho que puedes hacer para que tu propio sistema inmunitario elimine el Virus de Papiloma Humano.


En este artículo encontrarás consejos prácticos, además te recomendamos realizar el test gratuito para evaluar los factores que están afectando tu inmunidad.




La gran mayoría de infecciones por VPH desaparecen sin necesidad de tratamiento. Pero no por eso lo tomes a la ligera, pues al ser una infección silenciosa necesitas control médico para saber cómo se está desarrollando.


Si tu sistema inmunitario está débil, pueden reaparecer las verrugas y/o las lesiones incluso después de tratamientos médicos en las que ya habían sido retiradas. Y aunque el riesgo es mínimo, si tu cuerpo no logra eliminar la infección, las lesiones podrían llegar a convertirse en cancerígenas. Es un riesgo mínimo, pero está allí y seguro que quieres llevar a cabo acciones preventivas.


Recuerda que el mejor tratamiento para eliminar el VPH es fortalecer tu Sistema Inmunitario y la mejor acción preventiva es tu control ginecológico.





5 Consejos para fortalecer tu Sistema Inmunitario y eliminar la infección por VPH



Consejo #1 - Reduce el estrés


Agotamiento y Estrés


El estrés crónico nos debilita en todos los niveles pues agotamos nuestra energía y al ser crónico no tenemos oportunidad para recuperarla. Este desequilibrio se manifesta tanto física como emocionalmente: tensión y dolor muscular, malhumor, dificultad para concentrarse, problemas digestivos, presión alta y también una mayor vulnerabilidad a infecciones y otras enfermedades, pues el sistema inmunitario se debilita. Simplemente te quedas sin recursos para mantener tu equilibrio y salud.


Estrés crónico vs. Estrés agudo


Recuerda que estamos programadas evolutivamente para situaciones estresantes pasajeras, no crónicas. Situaciones en la naturaleza donde había que luchar o huir, caminar y moverte para buscar alimento o incluso salir de cacería. En esos momentos de estrés agudo el humano no se paraba a comer, ni a tener sexo, por lo que el organismo podía "descuidar" los órganos del aparato digestivo y reproductor y usar esa energía para luchar, huir, cazar.


Ahora sabes que en estrés crónico tu cuerpo ha descuidado tus órganos sexuales y digestivos. Y el buen funcionamiento del sistema digestivo es clave para una buena inmunidad.


Ideas para reducir el estrés y mejorar tu respuesta frente al VPH

  1. Técnicas de relajación: Reserva tiempo cada día para practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga, la relajación muscular de Jacobson. Puedes hacerlo en un bloque de 20 - 30 minutos después del trabajo o dividirlo en pequeños bloques de 5 o 10 minutos, durante la jornada laboral.

  2. Múevete: camina, sube escaleras, baila, práctica deporte: Si las hormonas del estrés ya están circulando por tu cuerpo y nuestro cuerpo está hecho para movernos cuando hay estrés: ¡Múevete y reduce el estrés! Además el movimiento te protegerá de enfermedades cardiovasculares, fortalecerá tus músculos, te ayudará a mejorar tu concentración y capacidad de aprendizaje, dormirás mejor, mantendrás tu peso...

  3. Duerme lo suficiente: Cuando oscurece y se acerca la hora de ir a la cama debes evitar las luces, también las de las pantallas de smartphones, televisores y computadoras. Esa falta de luz le permite a tu cuerpo prepararse para un sueño reparador. Evita trasnochar. El sueño es muy importante porque mientras duermes tu organismo hace funciones de reparación de células y limpieza. Recuerda que las lesiones por VPH son células dañadas por el virus y justo quieres que esas lesiones se eliminen.


Consejo #2 - Evita alimentos ultraprocesados


Una función de tu sistema inmunitario es supervisar lo que entra en tu organismo y protegerte de agentes infecciosos (virus, bacterias y otros pagógenos), alimentos en mal estado, tóxicos y contaminantes. Tu sistema inmunitario ya tiene suficiente trabajo con la infección por VPH ahora echale una mano cuidando tu alimentación y eliminado tóxicos.


El sistema inmunitario y la microbiota


La microbiota consiste en microorganismos (bacterias, virus, hongos) "amigables", presentes en la piel, mucosas de la boca, nariz, garganta, vagina, y en gran medida en el intestino. Estos mircoorganismos nos ayudan a digerir alimentos, a producir enzimas, a evitar que otros virus y bacterias se establezcan causando infecciones. Por lo que la microbiota ayuda a nuestro sistema inmunitario.


Si tienes lesiones por VPH reduce los alimentos ultraprocesados: son los típicos que encontramos en los supermercados, empaquetados y con muchos conservadores. Estos alimentos suelen ser bajos en fibras y nutrientes y además contienen químicos que destruyen nuestra microbiota y alteran nuestras hormonas.


Ante esta forma de alimentación, tu cuerpo intenta defenderte con una inflamación "preventiva" de bajo grado y cómo no cambias tus hábitos alimenticios, esa inflamación se hace crónica. Tu sistema inmunitario se debilita intentando apagar un incendio al que tu le sigues poniendo leña.



Consejo #3 - Evita el tabaco y otros tóxicos de uso cotidiano


Se ha observado más prevalencia de infecciones por VPH en fumadores. A más cigarrillos por día, más prevalencia. Si fumas o fuman en tu entorno cercano tienes más riesgo de que tu cuerpo no logre eliminar el VPH. Así que este es el momento perfecto para sacar de tu vida al cigarrillo y si no lo logras sola pide ayuda profesional.


Además hay una cantidad inmensa de tóxicos a los que estamos expuestos cada día y no lo sabemos. Estos tóxicos debilitan a largo plazo nuestro sistema inmunitario y alteran el funcionamiento hormonal, de allí su nombre de disruptores endocrinos. Aquí una lista de tóxicos de uso cotidiano que deberías evitar:


  • microplásticos y otros químicos tóxicos que se encuentran en nuestros cosméticos, pasta de dientes, shampoo, desodorante, protector solar.

  • plásticos de los empaques y recipientes que consumimos con los alimentos y bebidas, sobre todo si estos se calientan.

  • químicos que se desprenden de nuestras ollas y sartenes.

  • plásticos y químicos añadidos a los limpiadores del hogar y suavizantes de ropa para que el aroma perdure más.

  • plásticos y químicos añadidos a la ropa y a los textiles del auto y del sofá para evitar que se arruguen o para evitar que se incendien o para evitar que se destiñan.



Consejo #4 - Apoyate en profesionales de la salud


Los controles con tu ginecólga o ginecólogo serán muy importantes para observar cómo se desarrolla la infección, detectar cambios en tu condición y en dado caso determinar si hace falta intervenir con algún tratamiento médico para retirar las células lesionadas. De esta manera puedes asegurarte de que las lesiones no se compliquen.


Además puedes buscar apoyo en otros profesionales de la salud, con consejería privada o con programas educativos y libros.

  • La psicología ginecológica puede ayudarte si sientes que hay algún bloqueo emocional que te impide bajarle al estrés o realizar cambios de hábitos.

  • Tal vez requerirás apoyo de un experto en nutrición si desconoces como alimentarte de manera sana. Aunquesi el problema es el hambre emocional te conviene dedicarte unas sesiones de psicología ginecológica para ir al fondo de la cuestión.

  • Una consulta con un inmunólogo puede ayudarte para saber cómo está tu flora intestinal o si otras infecciones,alergias, inflamación de bajo grado está afectando tu respuesta inmune.



Consejo #5 - Cambios pequeños y continuados en el tiempo


No intentes cambiarlo todo al mismo tiempo: alimentación, deporte, técnicas de relajación. Será más difícil sostenerlo en el tiempo y caerás fácilmente en tus viejos hábitos. Fortalecer tu sistema inmunitario es una tarea de cada día, todos los días: es decir, es un asunto de hábitos.


La mejor estrategia es ir integrando uno o máximo dos hábitos por mes. Cuando éstos hábitos se hayan establecido puedes incluir otro par de hábitos nuevos o perfeccionar los anteriores. Por ejemplo: si comienzas con un objetivo pequeño: hacer 5 minutos de meditación cada día, una vez establecido este hábito puedes incrementar a 10 minutos cada día.


Otra estrategia que ayuda a cambiar tus hábitos y sostenerlos en el tiempo es rodearte de personas que ya viven un estilo de vida saludable. Quieres hacer más ejercicio, busca un grupo de personas que salgan a caminar o acompaña a tu amiga deportista a sus entrenamientos. También funciona con una comunidad de personas que están realizando los mismos cambios de hábitos cómo tu.


Recuerda que lo más importante es que puedas mantener tu nuevo estilo de vida saludable a largo plazo: en automático tu sistema inmunitario estará en condiciones para controlar el virus de papiloma humano..



Conoce qué factores están limitando tu respuesta frente al VPH y recibe gratis más tips para mejorar cada factor y aliarte con tu sistema inmunitario para vencer al virus.


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